Lifting con acupuntura | Osteopatía Salvador Marín
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Lifting con acupuntura

El lifting con acupuntura es un método antienvejecimiento menos invasivo que el quirúrgico. No requiere anestesia ni hospitalización, tan solo una sesión de acupuntura localizada de 25 minutos.

 

El principio del lifting con acupuntura

“El rostro, la piel y el músculo están estrechamente vinculados”, en el sentido de que toda acción sobre el músculo tendrá efectos sobre la piel. De ahí la idea de estimular el músculo para tensar la epidermis. “El lifting con acupuntura consiste en aplicar, muy rápidamente, agujas en el conjunto de la cara, particularmente en los puntos que llamamos de ataque. Esto produce una tensión muscular que tensará la piel”.

acupuntura facial

Por las tensiones y las estimulaciones musculares, este lifting suave se asemeja mucho a la gimnasia facial. Es cierto, pero ésta tiene un efecto superficial, Con las agujas, aunque no se inserten profundamente, se consigue una acción más precisa.

 

Contrariamente a lo que se pueda pensar, el lifting por acupuntura no duele, se siente un ligero pinchazo, pero cuando el acupuntor es preciso, la técnica es casi indolora”.

 

Efecto más natural

Los efectos del lifting con acupuntura no se comparan con los de la cirugía. La acupuntura es mucho menos invasiva y más suave y el efecto tensor que produce es, lógicamente, menos espectacular y más natural. Este lifting, inspirado en la medicina china, no es mágico, como puede parecer el que se consigue con el bisturí, de todos modos, tras la primera sesión el efecto iluminador resulta impresionante y se amplifica durante los días siguientes a la técnica.

 

Si se tiene la paciencia de repetir las sesiones, el lifting con acupuntura puede atenuar las arrugas, corregir el óvalo y los poros dilatados, tonificar la piel y devolverle el brillo. Por supuesto, el número de sesiones y los efectos nos serán los mismos en todos los tipos de piel.

 

Existen tres momentos clave en los que recurrir a la técnica resulta útil:

  • A partir de los 25 años, pocas sesiones bastan. Éstas producirán un efecto sobre el brillo y la textura de la piel y regularán pequeños problemas como los poros dilatados.
  • A partir de los 35, una sesión cada mes. El objetivo es retrasar el proceso de envejecimiento. El lifting activa la microcirculación y la producción de colágeno.
  • A partir de los 45 años ya no hablamos de prevención, sino de fase de mantenimiento. En la fase de ataque, para retonificar la piel, habrá que calcular cuatro sesiones durante el primer mes. Después, una sesión cada mes será suficiente.

 

En las arrugas se obtienen resultados a partir de la quinta sesión, es decir, alrededor de las tres semanas. Es el tiempo necesario para que la piel se tonifique y obtener un efecto duradero.

Si el lifting se parece a la gimnasia facial, por algo es, pero no hay que temer, los tejidos no se relajan en quince días. Es fácil hacerse adepto a los resultados y al buen aspecto que dejan en el conjunto del rostro.